Un desierto para leer

“Este es para mí el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. […]  Fue aquí donde el principito apareció sobre la Tierra, y desapareció luego.

Mirenlo atentamente para que sepan reconocerlo, si algún día, viajando por Africa cruzan el desierto. Si por casualidad pasan por allí, no se apresuren, se los ruego, y deténganse un poco, precisamente bajo la estrella. Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a sus preguntas, adivinarán en seguida quién es. ¡Sean amables con él! Y comuníquenme rápidamente que ha regresado.”

Antoine Saint-Exupéry, El principito.

Anuncios

Acerca de kareche

Escritora y editora. Profesora de castellano y Literatura. Especialista en Literatura infantil y juvenil.
Esta entrada fue publicada en paisajes para la lectura y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Un desierto para leer

  1. andrés sobico dijo:

    Exupery tuvo una experiencia epifánica, unos años antes de escribir en Principito: estab buscando rutas aéreas entre BsAs y Asunción, cuando bajo en un campo de entre ríos para probar campos alternativos de aterrizaje de emergencia se le trabó una rueda en una vizcachera, se bajó preocuapdo del avión, y de repente, de la nada, escucha una vocecita en francés que dice “hay que ser tonto!”
    se da vuelta y allí había dos nenas, que eran las hijas del dueño, francés, de ese campo. Exupery se hace amigos de la familia y le contaba cuentos a esas dos niñas, mucho antes de que su editor norteamericano lo convenciera de escribir un cuento “para niños”, ya que él escribía historia de guerra y de aviadores.
    Después mezcló su vida en argelia con esa experiencia, más el arte y la sensibilidad…

  2. kareche dijo:

    Gracias, Andrés, por el dato!
    No lo sabía, pero seguramente suma a la poesía del texto.
    Un abrazo.

  3. No digo nada nuevo si digo que los clásicos permanecen frescos siempre. Pero entre el uso y el abuso de la frase, entre la proliferación de textos de todo tipo y de textos sobre los textos, en medio del aluvión permanente de buena y regular literatura, recurrir a esa regla general es imposible: hay que verificarla en cada caso.

    Recién este año volví a sumergirme en la lectura de libros infantiles y quedé sorprendido por la cantidad de excelente material que hay por todos lados; sin embargo, “El Principito” sigue siendo, para mí, un libro único, apartado del resto, como si ocupara un pequeño planeta solitario.

    Un clásico, verdaderamente, definido no sólo por sus imágenes sino por lo que podríamos llamar su textura. Qué suerte que existe, y qué suerte que se sigue reeditando para los chicos de hoy.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s